
Proporciona un placer personal intenso, dice Reverte, eso de hacerle trampas a la historia, o de revivirla, para el caso. Todo tiene, empero, sus limitaciones. Si bien, en Age of Empires uno puede darle a Hernán Cortés cien Noches Tristes —¡qué bien se siente, por cierto!— y en Panzer General o en Empire Earth Hitler conquista el mundo con un poco de nuestra ayuda; todavía me falta ver el videojuego dónde pueda personificar al general Giap para darle en su máuser a los franceses en Ben Dien Phu, y perseguir al USA Army por todo Vietnam. Tampoco estaría mal otro que reviviera Bahía de Cochinos, o uno de Iraq que consista en organizar misiones suicidas en contra de los Abrahams o Bradleys que atraviesen la pantalla. No hay uno dónde jugar a que se es Sandino, o Fidel, o el Ché; ni tampoco uno dónde Salvador Allende tenga como misión escapar del Palacio de la Moneda, Kalashnikov en mano, disparándole a cientos de zombies y gorilas uniformados en el recorrido. No hay uno de Zaragoza ganando el 5 de Mayo, ni uno que represente la heroica defensa de Siracusa en contra de los atenienses. Ojalá los desarrolladores se pongan las pilas y nos proporcionen algo de lo arriba mencionado. Age of Anti-Empires, sugiero que le pongan como título. Sinceramente no creo que haya problemas con la demanda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario